MESA DE IZQUIERDA POLÍTICA Y MOVIMIENTOS SOCIALES

La Comisión reflexionó y debatió los siguientes puntos:

- La unión de los partidos políticos de izquierda no es la solución definitiva para la transformación social, es solamente una cuestión táctica.

- Los partidos políticos de izquierda y los movimientos políticos y sociales deben realizar todos los esfuerzos para una confluencia estratégica en todos los frentes que supere los acuerdos puntuales en luchas concretas o en convocatorias electorales.

- Los partidos políticos de izquierda deben partir de un trabajo constante, diferenciando su mensaje del mensaje de los partidos del sistema.

- A lo largo de la existencia de Asamblea por Tenerife ha ocurrido que una parte de la "izquierda política" ha jugado un papel lamentable, intentando controlar el proceso e institucionalizándolo. Hay que denunciar a los tramposos.

- El objetivo de los partidos y los movimientos sociales debe ser el mismo: empoderar a las comunidades.

- Los movimientos sociales deben movilizar a la gente contra las mentiras de algunos partidos que engañan a los ciudadanos.

- Los movimientos sociales de izquierda y los partidos políticos de izquierda deben unirse para luchar contra el capitalismo.

- La situación de cierta desmovilización social es responsabilidad en parte de los problemas de relación entre la "izquierda política" y la "izquierda social".

- No es fácil aglutinar el trabajo de los movimientos sociales y los partidos políticos de izquierda, incluso sigue abierto el debate de si la estrategia para derribar el sistema capitalista debe ser estar "fuera" o "dentro".

- Tanto los partidos políticos de izquierda como los movimientos sociales debemos ir a los problemas concretos, que es lo que la gente nos pide. Debemos acercarnos a la gente potenciando los foros donde la gente pueda ir a expresar sus inquietudes y problemas.

Las propuestas de trabajo de la Mesa de Izquierda Política y Movimientos Sociales son las siguientes:

- Creación de una Mesa de Partidos que defina un protocolo de relación entre los movimientos sociales y los partidos políticos, el cuál sea aprobado a su vez por las asambleas de los partidos y el plenario de Asamblea por Tenerife. Dicho protocolo tendría tres pilares:

          - Respeto a la autonomía entre la izquierda política y la izquierda social.
          - Actuación con lealtad recíproca (que ninguna fuerza política intente ser referente del movimiento social o viceversa).
           - La cuestión electoral es secundaria: Lo principal debe ser la construcción de la democracia.

- En lo referente a la ideología, la confluencia entre los partidos políticos y los movimientos sociales debe basarse en una lucha anticapitalista basada en tres ejes transversales: la lucha por el ecosocialismo, la autodeterminación y la cultura democrática como ejercicio de reflexión permanente de la ciudadanía: la cultura republicana.

- Asamblea por Tenerife y los partidos políticos de izquierda que en ella participan debemos potenciar la creación de un Foro contra la Pobreza y un Foro del Agua.


ANEXO-

Reflexión aportada por José Luis Escohotado a título personal.

¿Pueden confluir los partidos de izquierdas, en la medida en que en mayor o menor grado se oponen al sistema kapitalista, y los movimientos sectoriales de liberación social -en cuanto tienden a ampliar y extender los derechos humanos - en un esfuerzo de emancipación común impulsados desde la diversidad de los pueblos por las innumerables movilizaciones democrático-libertarias?

Esta problemática de legitimar y ampliar un verdadero proceso de democratización,-constituyente, igualitario y participativo-, frente a los preocupantes totalitarismos en que se amurallan los Estados Imperialkapitalistas, ha sido puesta de manifiesto, en los últimos tiempos por los Foros Sociales Mundiales.

En Tenerife, en el mismo sentido de radicalización de la democracia, se han desarrollado importantes movilizaciones populares contra las intentonas kapitalizadoras de carácter antiecológico y especulativo, (macropuerto de Granadilla, extensión de las autopistas, etc.), generándose una interesante experiencia de democracia participativa alrededor de la Asamblea por Tenerife y la Coordinadora de Pueblos y Barrios.

Sin embargo, a la hora de aprovechar el potencial democratizador liberado por la movilización ecologista y vecinal, el movimiento quedó atrapado por el partidismo competitivo inherente a un sistema político gubernativo-kapitalizador que arrincona a las izquierdas en una pugna electocrática, previamente controlada, (y bien controlada) por el duopolio clientelar de partidos reinantes. Nuestra experiencia ha demostrado, pues, que el camino a la democratización emancipatoria no se puede alcanzar dando primacía ni a la unificación anexionante por un supuesto partido-guía ni a las consensuadas coaliciones electorales.

Sin duda, la cuestión de la confluencia para el apoderamiento de las izquierdas se ha de alcanzar por otros cauces de democratización interparitários más allá de los sectarismos de partido, de los corporativismos sindicales y de la desorganización intermitente de los movimientos sociales. Se trata de sustentar un horizonte posible de alternativas contraestructurantes que sirva de marco común organizador de las diversas actitudes de izquierdas,-conservando su pluralidad-, y entonces, si se podrá coincidir en la compleja estrategia histórica de la larga marcha humana hacia la plena democratización de la convivencia económica, social y política.

El hecho más catastrófico de nuestra época es que la gran mayoría de la humanidad viviente se ha convertido en víctima innumerable del sistema imperialkapitalista. Pero lejos de quedarnos aterrorizados por semejante espectáculo de autogenocidio kapitalizable las izquierdas de todo el mundo pueden apostar por un humanismo dialéctico que sepa oponerse tanto a la forma-estado del kapitalismo como a la personalidad agresivo-egoísta construida a partir del modo de vida del individualcompetitivismo de masas.

Se trata, pues, de conjuntarse sociopolíticamente en una triple dirección:

1º.-El poskapitalismo debe pensarse globalmente desde la racionalidad bioeconómica como confederalismo ecosocialista transestatal con poder para remodelar todas las ramas productivistas bajo el criterio de una economía socialmente necesaria a escala de toda la humanidad viviente.
2º.-El postestatalismo como republicanizacion debe afrontarse en términos racionalidad pública para la democratización y depuración del gigantesco derroche del aparato burocrático administrativo .Esto significa recuperar la cultura democrática del social republicanismo verdadero hilo conductor de las izquierdas frente a la tradicional cultura religioso militar conservadora.
3º.-El poscompetitivismo individualista debe entenderse como la galvanización de una mentalidad ciudadana autodeterminante en permanente participación desde su radicación legitimadora en un territorio a través de la ininterrumpida decisión constituyente.

Todo lo cual quiere decir, en resumen, que en lo que si pueden confluir activamente todas las izquierdas es en el ecosocialismo, en el republicanismo y en la autodeterminación ciudadana.